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#Soy Embalsamador


E
n la búsqueda de integrar y reconocer a nuestros seguidores Embalsamadores en esa gran y tan importante labor que realizan en los servicios funerarios, el Guardián de los Muertos abre esta nueva sección donde podrán conocer a grandes personalidades responsables y comprometidas con esta profesión.

Roberto Ocampo Bahena nació el 1º de junio en la CDMX, casado y con 2 pequeños que son su motor del día a día, Roberto comenta que hace lo que le gusta, se compromete con gran profesionalismo y pasión con su trabajo como embalsamador.

Con un historial de un poco más de 7 mil cuerpos embalsamados, de formación empírica pero consciente de prepararse cada día, estudia y se forma en cursos de embalsamamiento, autodidacta por convicción, la experiencia y dedicación lo lleva a trabajar en funerarias haciéndose cargo de la preparación, preservación y presentación de cuerpos de familias que han perdido a su ser querido: “De mi depende el modo en el como las personas pasan este momento de duelo, puede ser un hecho inaceptable o un momento donde pueden tener consuelo para su duelo, al ver bien a su familiar”.

Ingeniero en Sistemas Ambientales, que en su inquietud por la Química y el medio ambiente, decide acercarse al embalsamamiento para ayudar a su familia a tener un mejor momento en la perdida de un tío, pensando que a través de esto puede dejar una satisfacción no solo en su familia si no en la de miles de familias que pierden a su ser querido: “No hay dolor más grande que el que tiene una madre al ver el cuerpo de su hijo, esa ha sido de las experiencias más fuertes, tienes que tener empatía con las personas. No puedes separar algo que es parte de ti, siempre tienes que hacer cada cuerpo como si fuera un miembro de tu familia, porque en el momento que pierdes esa empatía, pierdes el sentido de profesionalismo del embalsamamiento, realmente estás ahí para ayudar al familiar a sobrellevar ese momento”.

Preguntamos a Roberto qué opina del papel del embalsamamiento en los servicios funerarios, a lo que respondió: “Es un eje fundamental, no puedes tener todos los elementos del servicio funerario bien y que el cuerpo que es la figura principal en un velorio este mal arreglado, que tenga descomposición, el embalsamamiento debería de hacerse siempre y se me hace poco ético que haya funerarias bien establecidas que jueguen con esta práctica, ofreciendo un arreglo estético pero no un embalsamamiento. Para mí hay tres etapas importantes en el embalsamamiento: la preservación, la asepsia y desinfección y la presentación. Esta última es con lo único que conoce el familiar, es la imagen con la que se quedan de esa persona”. “Debemos hacer embalsamamientos profesionales y conscientes de la  importancia de nuestro trabajo, los embalsamamientos son un proceso que lleva tiempo. ¿Cuánto tiempo tardas en hacer unos huevos estrellados y cuánto tiempo tardas en hacer un banquete?. Necesitas tiempo para entregar cosas de calidad.¿Qué quieres entregar?, ¿un servicio profesional bien pagado o uno de 300 pesos?, porque realmente eso no es un embalsamamiento, vas a engañar a la gente cuando en realidad es una preservación para unas horas. Considero que por lo menos 2 horas son necesarias para hacer este trabajo”.

Hoy en día Roberto cuenta con una funeraria en concesión. Él está a cargo de los embalsamamientos de la sección 35 de PEMEX, donde atiende todos los días los servicios funerarios que se le requieren: “Tratamos de brindar el mejor servicio, pero sobre todo cuidamos la calidad desde los productos que ocupamos. Actualmente trabajo con productos de Frigid Fluid, los cuales también apoyo en la distribución. Me gusta hacer las cosas bien y trabajo por hacer una preservación y presentación de buena calidad.”

Roberto alienta a las nuevas generaciones a prepararse, estudiar y practicar todos los días. Les pide aprender todos los días de sus trabajos en las funerarias, y menciona una frase de Camilo Andrés Jaramillo:“En la Funeraria yo he hecho todos los papeles, menos el de difunto y de dueño”, “hay que ser humildes para hacer todos los papeles y así formarse como una persona comprometida y responsable”.

¿QUÉ OPINAS DE LA FORMACIÓN PARA EMBALSAMADORES?

“Si quieren ser embalsamadores, trabajen, practiquen, pero sobre todo vayan a instituciones que sean profesionales en su formación. Los embalsamadores no debemos conformarnos con un “diploma”, el embalsamador debe de preocuparse por su formación profesional y por hacer mejor su trabajo, logrando la satisfacción de que el cliente de la funeraria cuando vea el cuerpo de su familiar en buenas condiciones. La responsabilidad de la funeraria es contratar a gente preparada y capaz, que tenga los conocimientos además de dar el mejor servicio. Debemos de capacitarnos y estar a la vanguardia en productos y técnicas. Un embalsamador no solo se hace de práctica, necesita estudio también, eso te ayuda a enfrentar los retos del trabajo diario, hay que tener humildad para aprender todos los días, así llegarás a ser el mejor. En la medida en la que te prepares para hacer bien tu trabajo, vas a tener más clientes y vas a tener mejores ingresos”-comenta Roberto.

¿QUÉ VIENE PARA TI EN LO PROFESIONAL?

“Seguir estudiando, practicando, pero sobre todo me gustaría cursar la carrera en la Universidad Veracruzana. He mandado cuerpos a muchas partes del mundo y diario leo. Hay que seguir capacitandonos para ser más profesionales y ofrecer mejores servicios”.

¿QUÉ MENSAJE LES ENVÍAS A LOS LECTORES DEL GM?

“Que hay que ser responsables con nuestro trabajo de embalsamamiento para garantizar la satisfacción del cliente en el momento que más necesitan de nosotros”. – concluyó. #SoyGuardian. GM