Mundo Funerario004

La Tanatología y el espacio funerario

Se piensa que el espacio funerario es el lugar en donde la familia “da” el último adiós a su familiar. En este espacio la familia “se despide del cuerpo”, de su ser querido. Sin embargo, tanatológicamente hablando, entendemos que en realidad el espacio funerario es el lugar en donde inicia la despedida, ya que cuando la muerte acontece, se inicia el proceso de despedida interna y lo que llamamos: el duelo.

Dado lo anterior considero oportuno que nos replanteemos el valor del espacio funerario en su relación con la tanatología.

El filósofo alemán, Peter Sloterdijk, acuñó la expresión “espacio tanatológico” para referirse al esfuerzo psicológico que los seres humanos realizamos para situar psíquica y simbólicamente a nuestros muertos en nuestra interioridad, lo cual hacemos por medio de los rituales y la cultura que tenemos a nuestro alcance. El sector funerario, por su parte, ha llevado a cabo una enorme labor al hacer que su servicio facilite estos procesos, sin embargo, considero que existe una gran área de oportunidad justamente allí: si el sector funerario reconociera que su espacio no es el espacio de la última despedida, sino todo lo contrario, es el comienzo de la despedida” podría valerse de los tanatólogos o de sus mismos empleados capacitados en tanatología para que lleven a cabo el acompañamiento tanatológico con los familiares y clientes que les visitan, de tal forma que el servicio que se ofrece no termine en el momento del entierro, sino en el momento de la elaboración del duelo, o por decirlo poéticamente: de la sepultura emocional.

El sector funerario y la tanatología tienen diálogos  pendientes, que de llevarse a cabo pueden generar una cantidad sorprendente de beneficiados, pues, sobre todo, es el  espacio funerario el lugar al cual más pertenece la tanatología. GM